Armadillo de siete bandas
(Dasypus septemcinctus)
otros nombres comunes
Tatú-mulita
Mulita pampeana
Mulita común
Mulita chica
Mulita orejuda
Tatú de siete bandas
Taxonomía
Orden: Cingulata
Familia: Dasypodidae
Subfamilia: Dasypodinae


descripción
El armadillo de siete bandas tiene una longitud de cabeza y cuerpo de 24–47 cm, una cola de 13–20 cm, una cabeza delgada y unas orejas de 2–3,5 cm. Su coraza por lo general tiene 6–7 bandas móviles, pero a veces aparece una octava banda. Pesa alrededor de 2 kg. Actualmente se reconocen dos tipos morfológicos o subespecies que poseen claras diferencias, D. septemcinctus septemcinctus que es más pequeña (los adultos no superan el 1,2 kg) y de orejas proporcionalmente más grandes que D. septemcinctus hybridus (los adultos superan el 1,5 kg). Además, existe una tercera, D. s. cordobensis, que solo se la conoce por el material tipo depositado en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, Argentina.

distribución
Dasypus septemcinctus se distribuye en Brasil, Paraguay, Bolivia, Argentina y Uruguay. Se la puede encontrar desde el nivel del mar hasta los 2.000 m snm. Su límite sur de ocurrencia está en la provincia de Buenos Aires (Argentina).
A D. s. septemcinctus se la puede encontrar en Brasil, este de Paraguay, este de Bolivia y en una pequeña región del norte de Argentina. Dasypus s. hybridus está presente en el sur de Brasil, Uruguay y en el este, centro y norte de Argentina. A D. s. cordobensis solo se la conoce por su localidad tipo: “Córdoba, Argentina”.

HÁBITAT Y ECOLOGÍA
Dasypus s. hybridus es diurno, mientras que D. s. septemcinctus parece ser nocturno. La especie se encuentra típicamente en áreas abiertas, sin embargo, también está presente en bosques o montes y áreas forestadas. Suele ser menos común en ambientes modificados como los agroecosistemas, sobre todo en las áreas con agricultura intensiva. Anteriormente era más común y abundante (aunque no hay estimaciones de densidad de población disponibles), pero al ser una especie sensible a la pérdida de hábitat, producida fundamentalmente por la urbanización y la expansión agrícola, las poblaciones están disminuyendo o han desaparecido en varias localidades de su rango histórico. Sin embargo, sigue siendo una especie común en algunas partes de su área de distribución, como distintas regiones ganaderas de la provincia de Buenos Aires.

dieta
Este armadillo está catalogado como insectívoro oportunista o generalista, aunque algunos autores la consideran omnívoro con una fuerte preferencia por las hormigas y las termitas. Además de hormigas, termitas y escarabajos, ingiere material vegetal y, a veces, pequeños vertebrados, como ratones, anfibios y reptiles.

reproducción
La temporada de reproducción parece comenzar en marzo, y las crías nacen entre octubre y diciembre, luego de un período de diapausa de unos 120 días. Esta especie de mulita tiene de 4 a 12 crías por camada que nacen en cuevas subterráneas. Para D. s. septemcinctus se han reportado de 4-8 crías y raramente 12 y para D. s. hybridus se han observado de 6-12 crías.
Sus crías son probablemente monocigóticas, es decir, genéticamente idénticas, característica del género Dasypus. Las crías permanecen en las madrigueras hasta que son destetadas alrededor de los dos meses de edad.

Hechos curiosos
Su nombre en español, «mulita» (= mula pequeña), se refiere a sus orejas proporcionalmente grandes, parecidas a las de las mulas. Es una de las pocas especies de mamíferos que, con solo 4 mamas muchas veces tiene de 6 a 12 crías.

Amenazas
Dasypus septemcinctus está amenazada por la pérdida de hábitat producida por la agricultura y la urbanización, la mortalidad accidental en las carreteras, la caza directa para alimento y la depredación por parte de perros (domésticos y ferales).

tendencia poblacional
Estable.

estado de conservación
Dasypus septemcinctus está categorizada como Preocupación Menor (LC) debido a su amplia distribución, su presunta gran población, su presencia en varias áreas protegidas y porque es improbable que su declive sea lo suficientemente rápido como para justificar su inclusión en la categoría de amenaza. Sin embargo, en gran parte de su área de distribución, estos armadillos se enfrentan a presión de caza, frecuentes atropellamientos y una importante alteración de su hábitat.